Siempre he tenido algunos conflictos con las adaptaciones. He visto libros morir en el cine y otras obras tantas elevarse a niveles que sus propios autores quizás no habían imaginado. Es el eterno debate sobre la posibilidad real de la adaptación, debido a la brecha producida por las diferencias en el lenguaje propio de cada medio, que muchas veces parecieran dificultar la homologación de las experiencias que cada soporte trae consigo.
¿Qué pasa con la adaptación de cine a cine? El asunto para los remakes parece ser similar. Si bien no se trata de homologar las experiencias de un libro a una película, el lenguaje del cine va mutando (para bien o para mal) y el desafío pareciera estar aquí en saber no sólo traducir de aquel lenguaje cinematográfico más precario a algo más moderno, sino en expandir las temáticas que se plantearon en un principio…
Eso es precisamente lo que no logra Gus Van Sant en su remake del clásico ‘Psicosis’ de Hitchcock. ¿Porqué intentar hacer un remake de un clásico? Ni idea, sin embargo, el director de la notable “Elephant” lo hizo y las consecuencias están a la vista.
* Ojo con el manejo de la tensión, especialmente en la versión de Hitchcock… Van Sant escogio copiar todo igual, menos un plano que desde mi perspectiva, tiene un valor muy potente: cuando por su espalda vemos una sombra llega. Hitchcock sugiere, Van Sant casi apunta con el dedo…
La original
El Cara a cara