Hace unos días que he estado viendo una serie de HBO que no pude ver cuando la transmitieron y que ahora me doy el lujo de ver dosificada. Se trata de ‘In Treatment’, una humilde serie sobre un psicólogo y sus diferentes pacientes. Si bien logró algo de prensa, no recibió comentarios muy positivos e incluso se habló de la ‘serie más autoindulgente de HBO’. Digan lo que digan, In Treatment -producida por Mark Whalbergh, sí, el actor- lleva el drama a su mínima expresión (dos personas en una locación), obligando a los actores a navegar por esa fínisima línea roja que separa la buena actuación de una realmente muy mala.
Hay dos actores que hay que ver sí o sí: Mia Wasikowska y Josh Charles. La primera no supera los veinte años y promete, a pesar de no tener un gran currículum (aunque, según Imdb actúa en Alicia en el País de las Maravillas, la próxima de Tim Burton). Su actuación es contenida, inmóvil, lo cual hace que todo lo que su personaje narra se refleje en su cara, en su expresión, en sus ojos (suena cursi, pero bueno… ).
Josh Charles, a quien conocimos en La Sociedad de los Poetas Muertos, da una actuación que irradia agresividad, una especie de Stanley Kowalsky versión 2.0 (guardando las proporciones y con todos mis respetos a Brando).
Buena parte de los capítulos de In Treatment son dirigidos por Rodrigo García, director de Nueve Vidas y películas de la misma línea intimistra de ésta serie. Sin embargo, hasta ahora, los mejores capítulos que he visto (voy en el 16), no han sido dirigidos por él, si no por Chris Misiano, que por lo visto es de aquellos directores destinados a ser desconocidos por siempre a pesar de su talento y los créditos como director en series como ER, Third Watch, The West Wing, o Fringe (la nueva de J.J. Abrahms).
Notable serie! Gran idea y las actuaciones son maravillosas.