Veo mi blog y me da un poco de vergüenza tanto tiempo sin postear. ¿A alguien le importará? No lo sé, lo único que puedo decirles es que no he escrito de cine por estar trabajando en cine, para que ‘Salvarte’ sea vista, trabajando en nuevos proyectos y subiéndose a nuevos trenes que luego llegarán alguna parte.
Por un lado estoy en dos nuevos proyectos, una película propia que se viene, otra ajena que ya está, y de la que luego iré contando más. Por si no lo saben, esta es ‘Salvarte’, mi primer largometraje. Sigue leyendo


Uno de los estrenos mas esperados de este año resultó ser bastante decepcionante para quienes veíamos en él una posibilidad memorable de combinar la mezcla entre el cine de Tim Burton y la alucinante historia de Lewis Carrol. Si en un principio parecía que el director era perfecto para llevar ‘Alicia en el país de las maravillas’ a la pantalla, en la práctica resulta ser una película atractiva visualmente, pero deficiente en su intento por unir dos historias (Alicia en el Espejo y Alicia en el país de las maravillas) y lograr un relato entretenido de seguir.
Si hay algo claro de la última película de Scorsese es que ha dividido a la crítica en blanco y negro, sin grises. Para algunos es el ocaso de un genio cinematográfico de los setenta y para otros, quizás los menos, es una joya que demuestra la permanencia de Scorsese en el destacado sitial que comparten los grandes directores de los últimos treinta años. Francamente, yo no pertenezco a este último grupo, pero estoy más cerca de éste que del primero. Creo que Scorsese es un catalizador por el que pasa lo mejor del cine clásico con los avances y la técnica del cine actual, puesta en pro de un resultado que, si bien para algunos puede llegar a parecer barroco o sobrecargado, es un cine expresionista donde la forma va sólo en búsqueda de sus personajes. De acuerdo, Shutter Island quizás no sea Toro Salvaje, pero no me cabe duda que es una película que hay que ver y que todo fan del cine clásico encontrará en ella un refugio.
Se podría escribir un libro sobre cómo se retratan una misma ciudad en la cinematografía de diferentes directores. Más allá de los barrios donde se filme, hay una sensación diferente dada por los personajes que la habitan, la fotografía con la que se imprime y la música que le da vida. Nueva York de Scorsese no es la misma ciudad que para Woody Allen, como el Santiago de Andrés Wood no es igual que el Fuguet en ‘Se arrienda’, y está última difiere totalmente de la ciudad que Fernando Trueba muestra en ‘El baile de la victoria’.
Pocas veces he salido tan desilusionado de una sala de cine como luego de la última película de Peter Jackson. ‘Desde mi cielo’ no es más que una combinación de imaginería ordinaria, basado en un uso de recursos técnicos que olvida su primera función: contar una historia y, lo más desagradale de todo, es que conlleva un nivel de cursilería visual que roza el sin sentido y se encuentra a sí mismo en la tierra del mal gusto.



La exhibición en salas viene en descenso. Es innegable. Por mucho que el año pasado fue un buen año para el cine chileno, con reconocimiento en Cannes para Tony Manero y en España para La Buena Vida, las cifras hablan de un cambio en la forma de ver cine. No es que veamos menos, de hecho, creo que vemos más. El gran tema es el cómo vemos películas. Por eso una iniciativa como