Siempre he tenido algunos conflictos con las adaptaciones. He visto libros morir en el cine y otras obras tantas elevarse a niveles que sus propios autores quizás no habían imaginado. Es el eterno debate sobre la posibilidad real de la adaptación, debido a la brecha producida por las diferencias en el lenguaje propio de cada medio, que muchas veces parecieran dificultar la homologación de las experiencias que cada soporte trae consigo.