Hace poco leí en algún diario sobre el director de cine más joven del mundo: un pequeño niño de la India llamado Kishan Shrikanth, quien comenzó actuando en cine a los cuatro años y ahora, con solo nueve, estaba rodando en Bolywood su primera película basada en un cuento que él mismo habría escrito. Del otro lado del mundo, en EEUU una niña llamada Emily Hagins, de doce años, estrenó su primera película, una historia de zombies llamada ‘Pathogen’ (la cual se puede comprar a solo 8 dólares). ¿Papás ambiciosos o hijos ambiciosos? Quien sabe.
Escrito por Bernardo 

